Editorial
DOI:
https://doi.org/10.15648/am.36.2020.2874Palabras clave:
N/AResumen
Para ganar las elecciones no dudó en repetir algunas de las fórmulas exitosas que le ayudaron a sobresalir en los medios de comunicación y del espectáculo. De hecho, la fama obtenida como conductor de programas de televisión la capitalizó en las primarias del partido republicano, y después en la elección presidencial. Al asumir la presidencia su imagen se había consolidado como algo sorprendente, de lo cual podía esperarse un cambio de la situación política del país y de su condición socioeconómica general, por ser un líder distinto, que había surgido del mundo ligero del espectáculo y de los negocios. Las esperanzas de medio país se amarraron al estilo y a las palabras del nuevo mandatario, que prometía la redención de las clases más lastimadas por la globalización.









